lunes, 4 de agosto de 2014

Pura vida



Comparto con vosotros mi visión actual de la vida (fragmento de una conversación con un amigo):

Disculpa, pero antes de encarar tus preguntas creo que hay un tema latente en toda esta conversación al que todavía no te he respondido directamente. Se trata de responder a la cuestión de si tiene sentido la vida en caso de que no tengamos nada ´superior, estimulante y tranquilizador´ a lo que aferrarnos.

Mira, pienso que si no sabemos ver cara a cara a la vida y darnos cuenta de lo que es en cada instante, entonces sí que estamos perdidos porque no queremos abrir los ojos a lo que es, prefiriendo tenerlos fuertemente cerrados, deseando que, en última instancia, la vida sea lo que debería ser. No la veo ni insípida ni ridícula, ni maravillosa ni celestial, para mí no tiene calificativo; si se vive no se describe, se vive. Observo que la vida fluye, y cuando la consideras mentalmente tan sólo tienes entre las manos un cadáver animado por tus impulsos mentales. 

Observo que la vida no espera, la vida transcurre sin cesar, sin definición, siendo nada y todo al mismo tiempo. Vivir es quitarse un calcetín, componer una sinfonía, o hacer el amor; ninguna de estas cosas es más importante que la anterior porque cuando se vive no se suma o multiplica. Te aseguro que estos no son conceptos filosóficos, son bocanadas de vida que en ocasiones (cuando guardo silencio) me dan en las narices.